El gobierno federal concretó la adquisición total del Tren Suburbano, una de las principales rutas ferroviarias del Valle de México, con lo que el Estado asume el control absoluto de su operación tras casi dos décadas bajo gestión privada.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que esta decisión forma parte de una estrategia para consolidar un sistema ferroviario integrado en el centro del país. El Tren Suburbano, que conecta Buenavista con Cuautitlán, había sido operado principalmente por la empresa española CAF.
Por su parte, el titular de Banobras, Jorge Mendoza Sánchez, detalló que el gobierno adquirió el 51% restante de la infraestructura por 5 mil 999 millones de pesos. De ese porcentaje, el 43.4% pertenecía a CAF y el resto a la empresa mexicana Omnitren.
Con esta operación, el Fondo Nacional de Infraestructura será el encargado de administrar y operar el servicio, descartando la posibilidad —planteada en etapas previas— de que el control quedara en manos de las Fuerzas Armadas.
Autoridades señalaron que la compra permitirá articular un sistema ferroviario más amplio, en el que Buenavista funcionará como nodo central para nuevas rutas en desarrollo hacia el Bajío y el norte del país. Entre los proyectos vinculados destacan la conexión con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, así como futuras extensiones hacia Pachuca y Querétaro.
La administración federal prevé que esta integración facilite la operación coordinada de los trenes y siente las bases para la creación de una nueva empresa paraestatal ferroviaria, la cual estaría bajo control civil. La medida marca un cambio respecto al modelo impulsado en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, en el que varios proyectos ferroviarios fueron asignados a la Secretaría de la Defensa Nacional y la Marina.







