La economía mexicana logró recuperarse durante el segundo trimestre de 2026, después de la contracción registrada a comienzos del año. Sin embargo, el repunte fue ligeramente menor al previsto y los datos de junio muestran señales de una pérdida de dinamismo.
De acuerdo con las cifras definitivas publicadas este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Producto Interno Bruto (PIB) avanzó 1.4 por ciento entre abril y junio, respecto al trimestre anterior. La cifra quedó por debajo del 1.5 por ciento calculado inicialmente.
El resultado representa un cambio importante frente al desempeño del primer trimestre, cuando la economía se contrajo 0.3 por ciento. No obstante, la revisión de las cifras modificó la caída inicialmente estimada en 0.6 por ciento.
A tasa anual, la actividad económica aumentó 1.9 por ciento en términos reales, frente al 2.1 por ciento anticipado en la estimación oportuna.
La industria encabeza la recuperación
El comportamiento de los sectores productivos fue desigual. Las actividades secundarias, relacionadas con la industria, registraron un crecimiento trimestral de 1.4 por ciento, después de haber disminuido 1 por ciento durante los primeros tres meses del año.
En términos anuales, la industria avanzó 2.3 por ciento, un resultado considerablemente mejor al crecimiento de 0.8 por ciento previsto anteriormente.
Las actividades terciarias, que incluyen al comercio y los servicios, también crecieron durante el segundo trimestre. El avance fue de 1.4 por ciento trimestral y 2.3 por ciento anual, aunque ambos resultados quedaron ligeramente por debajo de las estimaciones preliminares.
Por su parte, las actividades primarias tuvieron un incremento trimestral de 2.4 por ciento y de 4.8 por ciento anual. Aunque el sector agropecuario mostró una recuperación, sus cifras definitivas fueron inferiores a las calculadas inicialmente.
Primer semestre termina con crecimiento moderado
Entre enero y junio, el PIB mexicano acumuló un crecimiento de 1.2 por ciento frente al mismo periodo de 2025.
Los servicios y el comercio fueron los principales motores de la primera mitad del año, con un crecimiento de 1.7 por ciento. Las actividades primarias aumentaron 2.1 por ciento, mientras que la industria apenas avanzó 0.1 por ciento.
Con cifras sin ajuste estacional, el PIB registró un crecimiento anual de 2.1 por ciento durante el segundo trimestre y de 1.1 por ciento en el acumulado del primer semestre.
Más allá del resultado trimestral, los datos correspondientes a junio muestran que la economía comenzó a perder fuerza al cierre del periodo.
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) disminuyó 0.1 por ciento mensual, con lo que acumuló dos meses consecutivos de retrocesos. En comparación anual, el indicador creció 1.7 por ciento, por debajo del 1.9 por ciento observado previamente.
Las actividades primarias fueron las más afectadas en junio, con una caída mensual de 3.6 por ciento. Los servicios también retrocedieron 0.1 por ciento, mientras que las actividades industriales lograron un incremento de 0.2 por ciento.
A tasa anual, los servicios crecieron 2.2 por ciento, las actividades primarias 1.1 por ciento y las secundarias 0.8 por ciento.
Los datos del Inegi dejan así un panorama mixto: México consiguió revertir la contracción del primer trimestre y cerrar el segundo periodo del año con crecimiento, pero la moderación observada en junio sugiere que el impulso económico podría ser menos sólido durante la segunda mitad de 2026.







