La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el Paquete Económico 2027 no contempla nuevos impuestos ni aumentos en el precio de los combustibles, y sostuvo que la estrategia financiera del Gobierno federal estará enfocada en incrementar la recaudación mediante el combate a la evasión y elusión fiscal.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria rechazó las versiones sobre una posible alza de impuestos y afirmó que no habrá “gasolinazos”. Explicó que las medidas planteadas buscan cerrar espacios a la evasión fiscal sin modificar las tasas que actualmente pagan los contribuyentes.
Sheinbaum sostuvo que el proyecto presupuestal busca mantener el gasto destinado a servicios públicos y programas prioritarios, además de conservar una política de incentivos para la inversión privada y los proyectos contemplados dentro del Plan México.
Entre los incrementos presupuestales mencionados por la Presidenta destacan 10.7% para educación, 13% para ciencia, 11.3% para salud, 11.5% para seguridad y 20.6% para el campo. También señaló que se contempla un aumento salarial para los trabajadores del Estado por encima de la inflación.
Otro de los puntos planteados por el Gobierno es mantener los estímulos a los combustibles, con el objetivo de evitar incrementos significativos en los precios de la gasolina y el diésel, particularmente ante un eventual escenario de precios internacionales elevados del petróleo.
Gobierno defiende situación de las finanzas públicas
Frente a los cuestionamientos sobre el crecimiento económico y el nivel de endeudamiento, Sheinbaum afirmó que México mantiene finanzas públicas sanas y una relación responsable entre la deuda y el Producto Interno Bruto.
La Presidenta destacó que México se encuentra entre los países de la OCDE con menores niveles de endeudamiento y rechazó que el Paquete Económico implique un aumento descontrolado de la deuda pública.
Como parte de la estrategia para impulsar el crecimiento, mencionó el Plan México y un programa de infraestructura estimado en 5.7 billones de pesos, que contempla esquemas de inversión mixta para acelerar proyectos estratégicos.
De acuerdo con la explicación presidencial, la participación privada permitirá adelantar algunas obras sin trasladar todo el costo financiero al Gobierno federal ni recurrir a los esquemas tradicionales de Asociaciones Público-Privadas.
Recaudación, el eje para obtener más ingresos
Ante la posibilidad de una reforma tributaria, Sheinbaum descartó aumentar impuestos como el IVA, el ISR o los gravámenes relacionados con los combustibles.
La mandataria señaló que el Gobierno buscará obtener mayores ingresos mediante una mejor fiscalización, el fortalecimiento de las aduanas y la incorporación de más personas y empresas a la economía formal.
Como argumento para respaldar esta estrategia, indicó que los ingresos tributarios han aumentado en 2.7 billones de pesos desde 2019, hasta alcanzar un nivel equivalente a 15.4% del PIB.
Con ello, el Gobierno federal pretende mantener el gasto público sin recurrir a nuevos impuestos, mientras busca fortalecer la recaudación y reducir las pérdidas ocasionadas por prácticas de evasión y elusión fiscal.
El mensaje de la Presidenta apunta así a una política económica basada en tres objetivos: contener el endeudamiento, ampliar la recaudación sin elevar tasas y preservar recursos para sectores prioritarios.







