La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el envío al Senado de una nueva iniciativa de reforma electoral, conocida como “Plan B”, con la que busca reducir costos en el sistema político y limitar lo que calificó como privilegios en instituciones electorales.
De acuerdo con el planteamiento, la propuesta contempla disminuir el número de regidurías en los municipios, fijando un rango mínimo de siete y un máximo de 15 integrantes en los cabildos. Asimismo, se establece un tope presupuestal para los congresos locales equivalente al 0.70% del presupuesto estatal.
Uno de los puntos centrales de la iniciativa es el ajuste en las remuneraciones de altos funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales y órganos electorales, quienes no podrán percibir salarios superiores al de la titular del Ejecutivo federal.
En materia de austeridad, también se propone que el Senado de la República reduzca su gasto en un 15%. A la par, el proyecto busca ampliar los mecanismos de participación ciudadana al permitir que la revocación de mandato pueda solicitarse en el tercer o cuarto año de gobierno.
La iniciativa incluye modificaciones a la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, así como a la Ley General de Partidos Políticos, con el objetivo de ajustar la operación del sistema electoral a criterios de austeridad y eficiencia administrativa.
Sheinbaum señaló que su administración continuará impulsando cambios para disminuir el gasto público en la política y reforzar la participación ciudadana, adelantando que insistirá en este tipo de reformas ante el Congreso.







