Durante décadas, México dejó en manos privadas sectores estratégicos que antes pertenecían al Estado. Con la llegada de la Cuarta Transformación, el país inició un camino distinto: recuperar áreas clave de la economía y crear nuevas empresas públicas para fortalecer la soberanía, mejorar los precios al consumidor y aumentar la competencia en beneficio del pueblo. Las nuevas paraestatales surgidas desde el gobierno de López Obrador y las que se consolidaron en los años posteriores, así como sus avances en el mercado.
Un giro histórico en la participación del Estado
Durante más de tres décadas, el Estado mexicano redujo su participación en sectores estratégicos. La privatización fue la norma: energía, telecomunicaciones, transporte, banca y servicios esenciales quedaron en manos de empresas privadas. Para las nuevas generaciones, esto parecía normal.
Sin embargo, con la llegada de la Cuarta Transformación (2018–presente), México vivió un cambio histórico. El gobierno federal recuperó funciones que antes estaban privatizadas y creó nuevas empresas públicas (paraestatales) con el fin de: garantizar precios justos, fortalecer la soberanía nacional, mejorar la competencia, y asegurar el acceso universal a servicios esenciales.
Nunca, desde los años setenta, México había visto la creación de tantas empresas públicas nuevas.
La nueva generación de paraestatales creadas en la 4T
A continuación, presentamos las empresas públicas que nacieron durante el sexenio de López Obrador y que continúan en operación y expansión.
LitioMX – Litio para México (2022)
Creada para administrar y regular la exploración y explotación del litio, considerado un recurso estratégico para el futuro energético del país.
Garantiza que el litio sea propiedad exclusiva de la Nación.
Desarrolla investigación y alianzas para su uso industrial.
Prepara infraestructura para futuras cadenas de valor.
Gas Bienestar (2021)
Empresa pública creada para ofrecer gas LP a precios accesibles en zonas urbanas.
Introdujo competencia real al mercado del gas.
Redujo precios en zonas donde operó.
Benefició a familias con menores ingresos.
CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos (2019)
Para llevar internet a las comunidades olvidadas por las empresas privadas.
Ha instalado más de 60 mil puntos de internet gratuito.
Conecta zonas rurales, carreteras y escuelas públicas.
Avanza hacia una cobertura nacional inclusiva.
Mexicana de Aviación – Aerolínea del Estado Mexicano (2023)
La primera aerolínea pública del país en décadas.
Opera rutas regionales abandonadas por aerolíneas privadas.
Ofrece precios más accesibles en rutas estratégicas.
Impulsa conectividad para el desarrollo local.
Agencia Nacional de Aduanas de México – ANAM (2021)
Aunque no es una paraestatal, sí representa una reorganización clave. Combate contrabando y corrupción en aduanas.
Incrementa la recaudación.
Fortalece el comercio exterior.
BIRMEX – Renacimiento de la distribuidora de medicamentos
Fortalecida para asegurar distribución de vacunas y medicamentos.
Manejo de farmacéuticos para el sistema nacional.
Ampliación de almacenes y capacidad logística.
Parte del nuevo sistema nacional de salud.
Paraestatales fortalecidas o reestructuradas tras la 4T
Con el cambio de gobierno en 2024, varias de estas empresas continuaron su expansión. Además, se impulsaron proyectos estratégicos para consolidar la participación del Estado en sectores clave.
Entre las más importantes:
Pemex – avance en refinación, soberanía energética y reducción de importaciones.
CFE – fortalecimiento con plantas nuevas, mantenimiento y recuperación del mercado eléctrico nacional.
Trenes y movilidad pública – empresas operadoras del Tren Maya y el Corredor Interoceánico.
Estas empresas públicas representan una visión distinta a la dependencia del sector privado que caracterizó décadas enteras.
¿Por qué no hubo tantas paraestatales antes? Contexto histórico
Entre 1983 y 2018, el Estado mexicano redujo drásticamente su participación empresarial. Más de mil paraestatales fueron privatizadas, fusionadas o desaparecidas.
Desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, los gobiernos siguieron un modelo donde el mercado debía autorregularse,
el Estado debía retirarse de actividades productivas y los servicios podían quedar en manos de empresas privadas.
En contraste, la 4T impulsó un modelo que recuerda a los grandes proyectos nacionales del siglo XX, pero con nuevos objetivos:
- garantizar derechos,
- fortalecer industrias estratégicas,
- estabilizar precios,
- y crear competencia real.
Nunca desde los años 70 se habían creado tantas empresas públicas.
Avances en el mercado: ¿qué han logrado estas nuevas paraestatales?
- Precios más justos
- Gas Bienestar redujo precios en colonias donde operó.
- Mexicana de Aviación ofrece tarifas competitivas.
- Mayor competencia
- Las empresas privadas ya no operan sin regulación efectiva.
- El Estado vuelve a ser un actor que equilibra mercados.
- Soberanía energética y tecnológica
- LitioMX garantiza control nacional del litio.
- CFE Telecom impulsa la conectividad como derecho.
- Mejor distribución de bienes esenciales
- BIRMEX fortalece el sistema de medicamentos.
- ANAM mejora comercio exterior y combate contrabando.
- Desarrollo regional
- La nueva Mexicana conecta rutas olvidadas.
- Proyectos de infraestructura pública impulsan empleo local.
El surgimiento de nuevas paraestatales representa una transformación profunda en la forma de entender la economía. México vuelve a tener un Estado que participa, regula, compite y protege.
Cada empresa pública es una herramienta para asegurar que el desarrollo llegue a quienes antes fue negado. Y aunque aún hay retos importantes, los avances son reales y significativos.
Para las y los jóvenes, entender estas nuevas paraestatales es entender cómo se construye un país más justo.







