Entre 2018 y 2024, México alcanzó la mayor disminución de pobreza de los últimos cinco sexenios, un logro que marca un punto de inflexión en más de tres décadas de mediciones comparables. La proporción de la población en situación de pobreza pasó de 41.9 por ciento al cierre del gobierno de Enrique Peña Nieto, a 29.6 por ciento al final del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, es decir, 12.3 puntos porcentuales menos.
El cambio cobra relevancia al observar la trayectoria histórica. En 1994, al concluir la administración de Carlos Salinas de Gortari, el 52.4 por ciento de los mexicanos vivía en pobreza. Con la crisis de 1995, esa proporción aumentó a 53.6 por ciento bajo Ernesto Zedillo. La tendencia se revirtió parcialmente con Vicente Fox, quien redujo el indicador a 42.9 por ciento, pero volvió a repuntar durante el sexenio de Felipe Calderón, cerrando en 45.5 por ciento.
En el periodo de Peña Nieto hubo un ligero avance —3.6 puntos porcentuales menos—, pero sin alcanzar los niveles de reducción que se observaron entre 2018 y 2024.
Programas sociales y salario mínimo impulsan histórica disminución de pobreza
De acuerdo con datos del Inegi y el Coneval, esta baja histórica coincide con la universalización de programas sociales y el aumento sostenido del salario mínimo. Antes incluso de conocerse los resultados oficiales, el Banco Mundial ya había colocado a México como el país con la mayor reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe entre 2018 y 2023, con una disminución de alrededor del 7 por ciento, y entre los primeros a nivel global.

El concepto de pobreza multidimensional —que considera carencias en educación, salud, seguridad social, vivienda, servicios básicos y alimentación, además de un ingreso insuficiente— ha sido medido oficialmente desde 2008, aunque la base estadística proviene de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, levantada por el Inegi desde 1984.
Con el nuevo dato de 29.6 por ciento, México registra por primera vez desde que hay registros comparables que menos de un tercio de su población vive en pobreza, un hito que contrasta con la realidad de hace treinta años, cuando más de la mitad de los mexicanos enfrentaban carencias esenciales.







