Por: Oscar Brito Zapata, diputado federal Mérida, Yucatán.
La tan polémica y discutida reforma a la ley de amparo, al día que hoy nos ocupa, ya entró en vigor puesto que fue publicada en el diario oficial de la Federación el pasado 16 de octubre. Fue una sesión bastante extensa, de más de 15 horas, en la que tuve la oportunidad de subir a la máxima tribuna de nuestro país en dos ocasiones, la primera poco antes de las 2 de la tarde del martes, al inicio de la discusión, y la segunda ya en la etapa final del debate pasando las 2 de la mañana.
Pasando a los detalles de la discusión vale la pena mencionar que uno de los argumentos de la oposición, que “no le movemos ni una coma a las iniciativas”, quedó como un mito. De la iniciativa original que presentó la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República al Senado, que fungió como cámara de origen, se realizaron diversas modificaciones, más de 12 artículos para ser exactos y, cuando llegó con nosotros a la Cámara de Diputados, donde fungimos como cámara revisora, en uso de nuestra facultad constitucional modificamos 3 disposiciones más, incluyendo el transitorio que planteaba el tema de la retroactivdad. En pocas palabras, durante todo el proceso legislativo se atendieron diversas observaciones y se realizaron varios cambios que quedaron en la versión final de la reforma.
Debemos reconocer los esfuerzos que se realizaron durante los días previos a la discusión en la Cámara de Diputados ya que San Lázaro fue la sede de foros donde especialistas en derecho, litigantes, juzgadores y académicos dieron sus puntos de vista, compartieron sus dudas y plasmaron sus propuestas. Gracias a ello se construyó una propuesta plural y de avanzada.
Hay que señalar que el debate no se caracterizó por argumentos técnicos por parte de la oposición. Los adversarios de la 4T corearon consignas tales como “murió el amparo”, “acabaron con la suspensión”, “ya no se podrán ejecutar acciones colectivas”, “quieren eliminar los derechos humanos”, entre otros. La realidad es que fuera de la propaganda política hay bondades que reconocerle a la reforma: ahora el juicio de amparo será mucho más accesible con el avance en materia de digitalización, también el señalar como plazo 90 días para emitir el fallo en los juicios de amparo garantizará una justicia pronta y expedita ya que aún se padecen procesos en primera instancia que son larguísimos, de varios años incluso, para que, cuando se pretende impugnar mediante el juicio de amparo una sentencia que se considera violatoria de los derechos humanos, se pierdan varios años más sin llegar al punto final del proceso. Otra situación que fue aclarada fue precisamente la del llamado interés legítimo, se dio mayor claridad a la propuesta original que planteaba una afectación directa para invocar dicho tipo de interés; al removerse ese término se garantiza que cualquiera que resienta un daño a su esfera jurídica ya sea “individual o colectiva”, lo que deja abierta la puerta que activistas del medio ambiente, organizaciones, asociaciones, grupos ejidales y demás posibles quejosos (término que se utiliza en el juico de amparo para referirse al demandante) puedan ejercer su derecho de promover dicho mecanismo de defensa.
Entre la polémica se encontraba el tema de la retroactividad referida en un artículo transitorio, y que nos tocó en Cámara de Diputados modificar para que se garantice lo señalado por el artículo 14 constitucional sobre que “a ninguna ley se dará efecto retroactivo en perjuicio de persona alguna”; lo que terminamos aprobando es que, en efecto, al tratarse la ley de amparo de una norma procesal, los asuntos que hayan iniciado su tramitación antes de entrar en vigor la reforma continuarían desahogándose con bajo las reglas anteriores pero, dejando claro que una vez concluida una etapa procesal y al entrar en vigor la reforma a la ley de amparo, las subsecuentes promociones en materia de amparo serían regidas por lo dispuesto en la ley reformada cuya aplicación ya habrá entrado en vigor.
En fin, este tema y muchos más que se han tratado en últimas fechas en la Cámara de Diputados están captando la atención de la ciudadanía en general lo cual incentiva la participación ciudadana en asuntos políticos y fortalece nuestro sistema democrático. Ya se abordó también lo correspondiente a la Ley de Ingresos, a la recaudación de recursos para el erario y en próximas fechas se estará analizando el presupuesto de egresos, es decir, como se van a invertir dichos recursos. Al tiempo.







