La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se posicionó como la mandataria con mayor imagen positiva en América Latina, de acuerdo con el más reciente estudio de la consultora CB Global Data correspondiente a marzo de 2026.
El sondeo, levantado entre el 10 y 15 de marzo con más de 40 mil encuestados en 18 países, coloca a la jefa del Ejecutivo mexicano en la cima del ranking regional, reflejando un incremento en su nivel de aprobación respecto al mes anterior.
Durante su conferencia matutina, la mandataria celebró los resultados y atribuyó el respaldo al vínculo con la ciudadanía y a las políticas implementadas en su administración. Este reconocimiento ocurre en un contexto donde distintos indicadores también muestran niveles sólidos de apoyo interno, con mediciones recientes que sitúan su aprobación por encima del 70% en México .
El ranking ubica en segundo lugar al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, con 71.8% de imagen positiva, seguido por el mandatario de República Dominicana, Luis Abinader, quien además registró el mayor crecimiento mensual.

Imagen: CB Global Data
En contraste, otros líderes de la región enfrentan escenarios más complejos. El presidente argentino, Javier Milei, reportó la caída más significativa en aprobación durante el periodo, mientras que países como Perú y Venezuela se mantienen en los niveles más bajos del listado.
Especialistas señalan que el posicionamiento de Sheinbaum responde no solo a factores internos, sino también a la percepción internacional sobre su gobierno. Analistas del sector financiero destacan que su administración ha fortalecido la confianza de inversionistas y la credibilidad del país en el exterior .
La medición se realizó mediante metodología digital (CAWI), considerando variables como edad, género, nivel socioeconómico y ubicación geográfica, con un enfoque en población con acceso a internet.
Más allá de los números, el resultado refleja un momento político relevante para México: una alta aprobación presidencial en medio de un entorno regional marcado por contrastes, donde pocos mandatarios logran superar el umbral del 50% de respaldo ciudadano.







