En un acto cargado de simbolismo y aspiraciones de transformación, la presidenta Claudia Sheinbaum celebró la llegada del primero de 20 aviones Embraer E195-E2 adquiridos por Mexicana de Aviación. El avión aterrizó en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), en medio de aplausos y discursos que marcaron el renacimiento de una de las aerolíneas más emblemáticas del país.
Más que una adquisición técnica, la llegada de esta moderna aeronave desde Brasil representa, según palabras de la mandataria, un “acto profundamente político y moral”. Sheinbaum destacó que la recuperación de Mexicana no es una decisión caprichosa ni ideológica, sino una respuesta a una deuda histórica con los trabajadores y con el pueblo mexicano: un proyecto que apuesta por devolverle al Estado un rol activo en sectores estratégicos.
¿Qué hace especial al Embraer E195-E2?
El Embraer E195-E2 no es cualquier avión. Es el más grande de la familia E-Jet E2 del fabricante brasileño, diseñado para ser más que eficiente: rápido, silencioso, económico y adaptado a rutas de alta densidad. Con capacidad para 132 pasajeros, un alcance superior a los 4,600 kilómetros y motores Pratt & Whitney de nueva generación, el E195-E2 promete un ahorro de combustible del 30% respecto a sus predecesores. Una combinación poderosa en un momento en que la sostenibilidad y la rentabilidad van de la mano.

Esta apuesta por aviones medianos y eficientes parece alinearse con la intención de conectar destinos regionales y operar desde aeropuertos secundarios como el AIFA.
Sheinbaum insiste en que Mexicana está llamada a ser mucho más que una aerolínea: “es parte del proyecto de nación”. La presidenta plantea un modelo donde volar no sea un privilegio, sino un derecho. El mensaje resuena con fuerza en un país donde millones de personas aún no han pisado un avión.
La llegada de los Embraer E195-E2 es sin duda un paso técnico importante. Por ahora, el avión brasileño estacionado en el AIFA es más que una máquina de acero.







