Con el objetivo de reforzar la protección legal de niñas, niños y adolescentes, la diputada local de Morena, Grecia Benavides Flores, presentó una iniciativa para incorporar de manera específica el delito de pederastia en el Código Penal de Nuevo León, al considerar que actualmente existe un vacío jurídico que limita la correcta sanción de estas conductas.
Durante su intervención en tribuna, la legisladora explicó que si bien la legislación estatal contempla figuras como el abuso sexual y el estupro, ninguna reconoce de forma explícita los casos en los que el abuso se comete aprovechando una relación de poder, autoridad, subordinación o confianza hacia la víctima menor de edad.
Benavides Flores subrayó que este tipo de agresiones conlleva un daño agravado, ya que no solo vulneran la integridad sexual, sino que se sustentan en vínculos que deberían garantizar protección, como los familiares, educativos, religiosos, médicos o laborales, entre otros.
Protección integral a la niñez, eje de la iniciativa contra la pederastia
La propuesta legislativa establece que, en los casos de pederastia, cualquier aparente consentimiento carece de validez legal cuando existe una relación de superioridad, diferenciándose así de otros delitos sexuales. En este contexto, el bien jurídico a proteger es la indemnidad sexual y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
La iniciativa plantea la adición de los artículos 264 Bis y 264 Bis 1, con los que se crearía un capítulo específico sobre pederastia dentro del apartado de delitos sexuales, alineando la legislación local con el Código Penal Federal y con la normativa de otras entidades del país.
De aprobarse, el delito sería castigado con penas que van de nueve a dieciocho años de prisión, además de sanciones económicas. Se contemplan agravantes cuando la víctima sea menor de 14 años o no tenga la capacidad de comprender el hecho, reconociendo su condición de mayor vulnerabilidad.
Finalmente, la diputada afirmó que la iniciativa busca cerrar espacios de impunidad, fortalecer la persecución de estos delitos desde el fuero común y enviar una señal clara de cero tolerancia al abuso sexual ejercido desde posiciones de poder o confianza en Nuevo León.







