La administración de Claudia Sheinbaum prepara una nueva estrategia para cerrar espacios a la evasión fiscal relacionada con la importación y comercialización de combustibles. Como parte del Paquete Económico 2027, el Gobierno federal propondrá al Congreso establecer un mecanismo que permita rastrear el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) desde su pago en aduanas hasta la venta final en las estaciones de servicio.
Durante su conferencia matutina del jueves, la presidenta señaló que la trazabilidad del impuesto será uno de los instrumentos que su gobierno busca impulsar para combatir el llamado huachicol fiscal, una práctica mediante la cual hidrocarburos son introducidos al país bajo clasificaciones distintas para evitar el pago de impuestos.
La propuesta contempla que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) pueda dar seguimiento al impuesto a lo largo de la cadena de distribución. Con ello, las autoridades pretenden detectar posibles irregularidades entre el combustible declarado al ingresar al país, su traslado y el producto que finalmente llega a las gasolineras.
El combate al contrabando de combustibles se ha convertido en una de las líneas de acción de la actual administración. Las investigaciones realizadas en los últimos años han señalado la existencia de redes que operan en puertos y puntos aduaneros, con posibles vínculos entre empresas y funcionarios públicos.
La dimensión económica del problema también ha colocado la evasión fiscal en el centro de la discusión. Estimaciones de la Secretaría de Hacienda han calculado pérdidas millonarias para las finanzas públicas derivadas de estas prácticas.
Además del huachicol fiscal, el Gobierno federal pretende fortalecer los mecanismos contra otras modalidades de evasión, entre ellas las operaciones de empresas factureras. La estrategia busca elevar la recaudación sin recurrir, por ahora, a una reforma fiscal de gran alcance.
El IEPS también ha comenzado a generar debate entre legisladores y especialistas ante la discusión del presupuesto para 2027. Este impuesto, que grava productos específicos como combustibles, tabaco y bebidas azucaradas, podría convertirse nuevamente en una herramienta para incrementar los ingresos públicos y, al mismo tiempo, desincentivar determinados consumos.
Sheinbaum, no obstante, ha descartado que su gobierno contemple incorporar un nuevo impuesto a las bebidas alcohólicas. Mientras tanto, algunas propuestas plantean modificar la carga fiscal sobre productos considerados de alto impacto para la salud.
Con el Paquete Económico 2027 próximo a llegar a la Cámara de Diputados, la discusión se concentrará en cómo aumentar los ingresos del Estado sin trasladar el mayor peso tributario a la población. En ese escenario, el rastreo del IEPS de los combustibles aparece como una de las principales apuestas del Gobierno para reducir fugas de recursos y combatir la evasión.







